ELECTROESTIMULACIÓN Y NEUROMODULACIÓN TIBIAL POSTERIOR

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE?

El nervio tibial posterior tiene origen en las raices sacras S2 a S4, nacimiento también de todos los nervios que controlan la actividad de la vejiga urinaria, ano y suelo pélvico.

La técnica se basa en estimular y neuromodular el nervio tibial posterior  a través de pequeños electrodos en la piel lo que, de forma retrograda, también estimulará todas las estructuras pélvicas antes descritas.


¿CÚANDO SE REALIZA?

Inicialmente el paciente precisa una valoración clínica individualizada, así como en muchas ocasiones otras técnicas de diagnóstico complementarias.

En general estará indicado en la vejiga neurógena, incontinecia urinaria, incontinencia anal y dolor crónico del suelo pélvico, así como en el estreñimiento crónico distal y prolapso, generalmente cuando el paciente no responde a fármacos y/o biofeedback.


¿ES ÚTIL EN LA VEJIGA NEURÓGENA Y EN LA INCONTINENCIA URINARIA?

Existen dos formas de vejiga neurógena. En la forma hiperactiva se acompaña de pequeñas micciones muy frecuentes, sensación de evacuación incompleta e incontinencia por urgencia. En la forma hipoactiva produce retención urinaria, dificultad para iniciar el vaciado, sensación de evacuación incompleta e incontinencia por rebosamiento. En cada caso el Urologo, tras descartar otras causas, es el que tiene que decidir el tratamiento a seguir. La neuromodulación es uno de ellos y según las últimas series analizadas la mejoría subjetiva está en torno a un 60-80% de los pacientes tratados.


¿ES ÚTIL EN LA INCONTINENCIA ANAL Y DOLOR PERINEAL CRÓNICO?

Según en las últimas series publicadas la mejoría sintomática de la incontinencia anal es del 60-70%.


¿ES ÚTIL EN EL ESTREÑIMIENTO Y PROLAPSO?

En determinadas formas de estreñimiento y sobre todo cuando no existe respuesta a otros tratamientos, la neuromodulación puede ser útil, sobre todo en aquellas situaciones en las que existen alteraciones en el piso pélvico. Aún queda por definir completamente su utilidad, pero parece que los resultados son prometedores.


¿ EXISTEN OTRA POSIBLES APLICACIONES, COMO EN EL TRATAMIENTO DE LA FISURA ANAL?

Trabajos recientes indican que podría ser útil en el tratamiento de la fisura anal crónica y complementaria al tratamiento médico.


¿CÓMO SE REALIZA?

En nuestra consulta y de forma totalmente ambulatoria, sin que se precisé preparación previa. Se colocan dos pequeños parches en una pierna que se conectan a un aparato de neuromodulación especialmente diseñado para este tipo de tratamiento. Este generará pequeñas corrientes eléctricas generalmente imperceptibles y en todo caso indoloras, que contraerán los músculos de la zonas a tratar según el programa prefijado por el médico. Cada sesión dura unos 20 a 30 minutos y se repetirán generalmente de forma semanal. En total se requieren unas 4 a 6 sesiones para encontrar clara mejoría y el tratamiento durará un total de 10 a 12 sesiones como máximo, aunque en caso necesario se pueden prolongar.

En ocasiones se usarán sondas electrodos que, dependiendo de la patología a tratar, se colocarán directamente en la vagina o ano.

Además el médico puede prescribirle o ajustar la medicación necesaria para que el tratamiento sea más eficaz.


¿EXISTEN CONTRAINDICACIONES O EFECTOS SECUNDARIOS?, ¿ES MOLESTA O DOLOROSA?.

Debe evitarse en pacientes con marcapasos y desfibriladores, cuando existe epilepsia, en el embarazo, en niños pequeños y en los pacientes con tratamiento anticoagulante.

En los pacientes con insuficiencia venosa importante o heridas en miembros inferiores tampoco es aconsejable el uso de electrodos pero si se podrá usar con sondas rectales o vaginales.

Con las debidas precauciones podemos decir que no presenta efectos secundarios reconocidos  y no es dolorosa.


INDICACIONES:

·         Vejiga neurógena e incontinencia urinaria, que no ha mejorado con fármacos tanto en hombres como en mujeres.

·         Incontinencia anal, sobre todo aquella que no ha mejorado con biofeedback.

·         Dolor anal o perineal crónico (incluida la dispareunia), refractario a otros tratamientos.

·         Estreñimiento crónico distal con/sin prolapso, que no mejora suficientemente con medicación ni con biofeedback.

·         Fisura anal crónica refractaria a tratamiento médico.

·         Complemento al trabajo muscular del suelo pélvico.